Fashion in Economics: La situación de la industria textil en México

Fashion in Economics: La situación de la industria textil en México

La situación de la industria textil en México

 

La industria textil en México se ha convertido en los últimos años en una de las industrias más importantes dentro de la actividad industrial del país, en términos de generación de empleo y la aportación económica de sus exportaciones.

De acuerdo con cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), aunque la producción industrial en el país ha enfrentado una baja desde el año 2008, la producción de textil se ha mantenido estable y con un leve crecimiento.

Tan sólo en el año 2015, la industria textil ocupó a un aproximado de 121 mil personas en el país, representando el 2.6% del empleo manufacturero total en México. En conjunto con la industria del vestido, la industria del textil es la mayor empleadora de mano de obra femenina en el rubro manufacturero en el país. Sin embargo, aún y con la importancia económica y laboral que representa, la industria textil en México no ha logrado ser un tema relevante dentro de la agenda pública para lograr su impulso por medio de los estímulos económicos y fiscales necesarios que permitan el desarrollo económico del el país y beneficie a todos los involucrados dentro de la industria (SE, 2016).

Los principales mercados de exportación de las empresas mexicanas corresponden a la región del T-MEC -Acuerdo Estados Unidos-México-Canadá- (antes conocido como TLCAN -Tratado de Libre Comercio de América del Norte-) Europa y América Latina. En cuanto a los principales socios comerciales de México en materia textil, Estados Unidos se posiciona como el número uno, siendo el destino del 61% de las exportaciones mexicanas y el 60% de las importaciones del país vecino a México; destacando por su competitividad en productos como: pantalones de mezclilla, ropa casual para dama y caballero, lencería, playeras, camisetas y tela, en general. En segundo lugar,
se encuentra Canadá y, por último, países como Japón y Vietnam que son miembros del Tratado de Asociación Transpacífico (TPP) (SE, 2016).

Es a partir de los años noventa que la industria textil en México se vio favorecida con la apertura comercial que trajo consigo el TLCAN, beneficiándose de las ventajas arancelarias. Sin embargo, es a partir del año 2000 que la industria enfrenta una creciente competencia con países que tienen bajos costos de mano de obra y producción como China, lo que se ha traducido en una baja en la producción nacional, en los empleo y ventas, así como una continua pérdida de competitividad en el mercado de textiles; considerándose como una de las causas, el continuo enfoque que se le ha dado a la maquila y no a la creación propia. Continuando con los retos enfrentados por la industria textil en México, se encuentra un problema de insuficiencia en el abasto de insumos y su dependencia con el mercado internacional de fibras, la existencia de un mercado ilegal de textiles de importación de bajo precio, las condiciones de inseguridad y delincuencia en el transporte de las mercancías, así como una tendencia de regionalización de los países en los procesos de producción en el mundo (Centro de Estudios de Competitividad, 2010).

A pesar de las dificultades enfrentadas por la industria del textil en nuestro país, no encontramos en una época de cambios, las oportunidades están enfocadas en el desarrollo, diseño y diferenciación de los productos textiles para su promoción en el extranjero, así como en la necesidad de introducir una modernización en las tecnologías para sus procesos productivos de hilado, tejido y acabado textil.

Actualmente, existe una necesidad de potenciar la producción nacional del textil, por medio de la colaboración de los diferentes sectores de la sociedad, sin embargo, para lograr un impulso real de la industria, es necesario contar con el apoyo gubernamental, siendo fundamental introducir la problemática del textil dentro de la agenda pública.

Con el fin de lograr su apoyo por medio de la creación de fondos de apoyo y la creación de incentivos fiscales, por ejemplo. Nos encontramos en una época de cambios, por lo que la colaboración es clave para lograr desarrollar el potencial que representa la industria textil mexicana y posicionarse como referente mundial de calidad y diseño.

Fuentes
Centro de Estudios de Competitividad. (2010). La Industria Textil en México; Diagnóstico, Prospectiva y Estrategia. Ciudad de México: Centro de Estudios de Competitividad del ITAM.
SE. (2016). Industria Textil. Ciudad de México: Secretaría de Economía.